domingo, 14 de junio de 2015

Capitulo VI

El dragón acorazado se acercaba a nosotros. Una mirada alrededor fue suficiente para darme cuenta que todo había cambiado, era de noche, no, solo había oscuridad. La villa se convirtió de simples estructuras de metal.
Enzo rápidamente me tira al suelo y me cobre, lo siguiente es sentir demasiado calor y ver las llamaradas de fuego sobre su cuerpo. Me levanto rápida y me acerco a el.
-¡¡Cuando pare atácale con todo lo que tengas menos fuego!!- me grita ordenandome. Coge su gran espada y la clava delante de él haciendo un escudo invisible a su alrededor. Debió notar mi cara de preocupación puesto que me sonrrie- Idiota. Tengo resistencia al fuego.
Las llamadas paran, nos ponemos en acción, de momento no se demasiados hechizos, así que me limito a hacer estructuras punzantes que salen del suelo para clavarselas en el pecho, pero, por culpa de la armadura no le hace ni cosquillas. La vestía emprende vuelo, es muy rápida para ser de ese tamaño...
-¿Tienes resistencia a algo más?- Suelto con miedo.
-N...no...
Actuo por instinto y a la vez que el dragón ataca fuertemente hacia nosotros, consigo hacer un escudo que protege a Enzo. Yo por mi parte consigo esquivar el ataque directo. Pero, la bestia no se aburre y viene a atacarme solo a mi, comienzo a correr sin pensar, pero doy un mal paso y caigo al suelo con un fuerte dolor en el tobillo y en la rodilla de la otra pierna impidiéndome movilizarme bien.
El dragón me coge con su imensa garra, intento forcejear incluso pruebo a clavele la daga que tenia escondida en la gabardina de Enzo... Pero no le hago ninguna herida. Ya estaba casi en la boca de este esperando mi misma muerte... ¿Iba a morir aquí? ¿dentro de un juego del cual no podía salir? No. No quiero eso. Junto todas mis fuerzas y hago un poderoso hechizo que fuego e hielo. Caigo duramente contra el suelo haciendo que ya quede totalmente inmóvil . Puedo observar que Enzo ya se libro de mi escudo, asomo una sonrrisa al ver que ataca rápida y agilmente al dragón rompiendo algo su coraza. Intensifica sus ataques cada vez más en una zona en concreto hasta que consigue llegar a la piel haciendo que sangre un poco, justo antes del próximo ataque, el dragón ruje haciendo temblar el suelo y alza el vuelo para luego desaparecer... ¿Que ha pasado? ¿se iría por el dolor? No. Estoy segura de no sería eso la causa... Se aburriría de nosotros.
Enzo se hacerca corriendo a mi, intenta levantarme, pero me niego e intento yo sola, mala idea, acabo en el suelo de nuevo.
-Anlli -me dice serio. -No te esfuerces, estas bastante herida.
-No me estoy forzando... -Digo mientras me levanto de nuevo y me enderezo retorciéndome de dolor de mis costillas rotas y por mis piernas... Pero no puedo caminar...
-Mira que eres tozuda... -Sin dejarme protestar más, me coge en sus brazos y me lleva. -No voy a dejar que te quiebres más de lo que estas ahora.
No protesto. La verdad agradezco mucho que me ayude... En esto que me fijo un momento en el paisaje y ya ha vuelto a ser el pueblo en el que estábamos antes... Esto es muy raro.
Noto los pasos seguros de Enzo, también siento su respiración y la firmeza de su torso; no puedo evitar sentirme protegida. Cierro los ojos y me dejo llevar. Sin darme cuenta acabo durmiendome.
Un pesado ruido metálico me despierta. Abro lentamente los ojos y veo que estoy en el apartamento que me asignaron en el gremio... ¿Cuanto tiempo he dormido? Cuando tengo la intención de levantarme, un fortísimo dolor me proviene de la cadera. Esa orrible doléncia me hace tumbarme de nuevo y que se me caiga alguna lagrima.
-Idiota. -Aparece Enzo desde una puerta con una bandeja en las manos. - tienes la cadera fracturada. No te compensa moverte en un rato...
-Deacuerdo ... -Me muevo para acomodarme, pero me siento algo entumecida... -¿Porque estoy así?
-Has estado dos días durmiendo. Pero te estás recuperando rápido, así que en unos minutos ya estarás recuperada. -Me deja la bandeja llena de comida en una pequeña meda que hay a mi lado. -Deberías comer. Aunque esto sea un juego, para nosotros es real, así que seria estúpido morir de hambre.
Un fuerte portazo nos llama la atención, unos pasos y luego una persona irrumpe en el cuarto. Es una chica que debe ser algo más baja que yo. Tiene cabello castaño contrastando con ojos azules muy llamativos. En algún rasgo se me parece a Enzo... Gritando como una loca corre a abrazarnos a los dos juntos. Me quejo del dolor cuando se me hecha encima. Rápidamente la quito de encima mía pero se cuelga de Enzo.
-Joana. -Se queja Enzo mientras se quita a la chica de encima- No deberías de ser tan brusca con ella, tiene la cadera mal.
-¡¡Es verdad!!- Grita la chica a la vez que me rodea con un brazo. -Soy Joana. A partir de ahora me vas a tener que aguantar en tu grupo.
-Soy Anllelica, pero llamame Anlli. -Me presento con alegría.
-Me contaron lo que le hiciste a Eider... Pareces tonta, pero sabes sacar las uñas... -se acerca a mi oído.-espero que no interfieras en mi camino.
-Joana...-Le llama la atención Enzo. -No la intimides.
-¡Si ya somos casi como hermanas! -Entre ellos se matan con la mirada, gana Enzo.-bueno, me voy a entrenar un rato. Mañana vamos a una ciudad de nivel alto y no quiero que me aniquilen... Os dejo con intimidad.
-¡¡ESPERA!! -Le grita Enzo haciéndole un gesto para que no avance. Joana no le obedece, y cuando va a cerrar la puerta para abandonar la sala; hizo una mueca para burlarse. El enfadado cogió una almohada y se la tiró con gran fuerza.
-¡¡VETE A LA MIERDA!!
-No gracias - se escucha detrás de la puerta- no quiero molestar en tu casa.
-Seras...- Le coji a tiempo por la ropa para que no fuera a por Joana. Da una patada a una silla. Abre su menú de opciones y mira la hora. - Dentro de dos horas ya estarás recuperada.
-¿Que clase de bestias nos estamos enfrentando? -Pregunto seria. -Esto es un juego, y tendrá una historia.
-¿Vienes aquí y no conoces la historia?
Me limito a sonrreirle para negar.
-Mira que eres tonta...
-¿¡Quieres dejar de decir eso!?
-¿Y si no quiero?- responde juguetón.
-Me esta dando una ligera impresión de que quieres pelea. -Le reto.
-No podrías comigo. Soy más fuerte que tu.
-No debiste decir eso. -Con energía me levanto y, al ver que no me duele ya nada me sorprendo. Me pongo enfrente sulla y le miro- luchemos.
-Creo que antes no te vendría mal un cambio de ropa...
Al revisarme veo que tengo puesto un pijama de pantalón corto. Me pongo nerviosa y el se empieza a reír. Con rapidez cojo su gabardina, me la pongo y salgo apurada en busca de algo bueno que ponerme... Pero caminando por los pasillos no encuentro nada... Esto es demasiado grande e igual... Acabo en un pasillo que no está indicado y no hay nadie. Escucho unos pasos y voces lejanas familiares... Me escondo tras unos barriles. Quiero saber quienes son.
-No pueden estar aquí.- dice uno. -¿Acaso quieres que Regios este desprotegida?
(El país de Atarcana esta compuesta por 6 distritos y la capital es Regios.)
-No, aparte, ya hay un tipo gobernando allí. No hay problema de que estean perdidos más tiempo. Y este es el mejor sitio. Solo hay que traer a los otros siete lo más rápido posible.
-Sigue sin gustarme la idea- pasan por delante y consigo ver que uno de los dos es Eider. El otro no lo reconozco ya que lleva máscara.
-Aun no conoces todos mis recursos. Eider... Me repugna que siempre quieras ir sobre lo que tu conoces... Eres muy predecible. -Noto que la mirada del enmascarado se queda fija en mi ¿me ha visto? -Ten a tus miembros más controlados.
Se acerca a donde estoy yo, el corazón se me acelera ¿Que hago? El misterioso da una patada a todo el menaje que tengo cubriéndome. Dejándome al descubierto.
-A esto me refiero. -Me coge por el brazo y me abraza a el. -¿Quien es esta?
-Nadie importante. -Me mira enfadado. -Se encarga del mantenimiento de esta área. Solo que es muy vaga y se para a descansar a escondidas.
-Mmmmmmmm ¿Seguro? -Se acerca más a mi, tanto que siento su respiración.
-¡Si!-Digo nerviosa.-Jefe Eider. Lamento lo ocurrido. En seguida me pongo a trabajar de nuevo...
-Da igual, vete. Tomate el día libre.
Doy las gracias y salgo corriendo en dirección contraria. Me pregunto de quien hablarían. Y quien seria ese enmascarado, me es familiar... Acabo llenando a la plaza central, en la cual puedo comprar ropa adecuada para luchar. De entre tantos colores, me acabo decidiendo por el blanco, azul y dorado, al igual que un arma a juego. Ya estoy preparada para luchar.
Busco a Enzo por las principales plazas. Pero lo que encuentro en una es un montón de gente que al llegar me habren paso. En el centro veo a Enzo desafiandome com la espada.
-¿Preparada para perder?- Aparece una solicitud de pelea.
-Eso es lo que te gustaría a ti. -Le doy a aceptar, no pienso perder.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Capitulo V

Desesperación, alivio, ira, opresión, esperanza y miedo. Esos eran los sentimientos que dividían mi corazón por unos instantes. Todos se vinieron abajo para simplemente dejar sitio al miedo, a la desesperación, a la opresión y a la oscuridad. Todo esto en cuanto vi esa figura en la puerta, por momentos pensé que iría a ser a mi favor; pero al ver que llevaba una máscara que sólo se le veía la los ojos, siquiera el pelo se le apreciaba, todo mi mundo se calló a ver esa persona tan cubierta y sin identidad. Caigo duramente sobre mis rodillas... El hombre se acerca hasta mi quedando a unos centímetros, me coge del pelo obligándome a mirarle a los ojos.
-Pareces fuerte -comienza a decirme- Pareces una persona persistente, pareces duro como el hormigón. Pero... -Me da un fuerte rodillazo en el estomago haciendo que empiece a toser un poco de sangre, gima del fuerte dolor y respire con algo de dificultad. -Una simple atadura a algo te unde. Das asco. Eres débil.
-Callate -Digo enfadado y con dificultad. - Tu no sabes que me pasa.
-Me lo estoy pasando bien con tigo -dice entre risas y me suelta bruscamente tirándome duramente al suelo. - Dentro de un tiempo quiero combatir limpiamente contra ti. No sería justo si te mato ahora...
"-Desencadenate Enzo. -Es esa voz de nuevo. -Desencadename, las cadenas nos retienen, y las has puesto tu. Quitate esos grilletes y gana... Aplasta a los que te retengan"
Cómo puedo llevo las manos a la cabeza y me tapo, necesito aclarar mis ideas... No puedo dejarme llevar...pero... Me tienta las ansias de ganar... Necesito superar... La tentación a... Ganar... Frustración, ira, ansias de ganar... Superioridad. Esos son mis sentimientos en este preciso momento...
-Bien...Ahora me toca a mi pasarlo bien. - Hago un hechizo de piro y fundo los grilletes que me retienen. Después de limpiar mis muñecas y disfrutar de la expresión sorprendida de los ojos del enmascarado, tranquilo y con aires de superioridad me coloco todo lo que me quitaron. Acto seguido me acerco a ese hombre. -Ya conoces el dicho "ojo por ojo". -sonrrio.
Me doy la vuelta para recoger mi pesada espada. Noto una presencia acercándose a mi e inmediatamente doy un paso aun lado evitándolo. Acto seguido me coloco detrás del hombre y le pongo una daga en el cuello dejándolo inmóvil. Todo esto fué en cuestión de unos pocos segundos.
Cuando me despisto, se desvanece apareciendo detrás mía. Con un ágil e impredecible movimiento consigo ponerle la espada de nuevo al cuello
-Tocado y undido. - Murmura por lo bajo ¿pero que dice? -Recuerda esas palabras.
Acto desaparece sin dejar rastro... ¿ya está? Quería divertirme un rato... Bueno, supongo que tenemos una lucha pendiente.
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He estado siguiendo esos gritos que escuche antes, pero no doy encontrado la procedencia... Me empiezo a poner nerviosa... Podría ser la prueba que necesito. En esto que veo un pasillo que no vi antes ¿De donde salió? Sin responder la pregunta avanzo rápida por el misterioso corredor. Voy escuchando ruidos raros, tipo gemidos, cadenas, ruidos; voy corriendo mirando cualquier detalle de las paredes que me pueda servir, hasta que alguien me coge bruscamente del brazo y me pega contra el torso de esa persona en cuestión. Es Enzo... ¿Que hace aquí? Aunque me alegro de verle. Seguro que me ayuda a encontrar lo que sea que estoy buscando. Le dirijo la mirada a los ojos, pero a cambio recibo una que no había visto de el.
-¿Estas bien?- Le pregunto mientras me intento distanciar de el.
-Estoy mejor que nunca... -Me coge la cara y se acerca a mi oído. Esto no está bien, algo le pasa...-Ahora debería de decir que hacer contigo. -Me susurra, me empiezo a poner nerviosa y trato de librarme de el, pero es más fuerte y consigue retenerme. -Eso ha estado mal. Puede que si te comportas bien, deje que sigas con vida... Pero aun así eres una molestia...
Las palabras que me acaba de decir me son irientes... ¿Que le he hecho yo? ¿Por qué de repente le caigo tan mal para quererme matar? Tengo que pensar rápido algo que me pueda ayudar.
Le abrazo y a la espalda le pongo un puñal cómo aviso haciendo que se sorprenda.
-También se jugar a eso. -Le susurro al oído.
-Eres lista- nos soltamos mutuamente. -Dejemos esto en tablas.
No le contesto, frunzo el ceño. ¿Que le pasa? Sin esperarme nada, me coge del brazo y en un pequeño metido de la pared me obliga a  pegarme a el muro y el se junta a mi lo suficiente como para sentir su respiración. 
-¡Dejame!- Exclamo mientras trato de librarme de el.
-Ssshhhh- se apega aun más si es posible- no te muevas y no digas nada.
Crea como una especie de pared cubriendo el ueco en el que estamos. No comprendo nada de  lo que sucede hasta que puedo escuchar un ruido como si algo se arrastrase cada vez más cercanos y unos ruigidos que me ponen la piel de gallina. Tras la pantalla recién creada para escondernos, puedo ver la sombra de una criatura parecida a la que maté antes de unirnos al gremio, pero esta era más baja y larga.... Como una serpiente...
-Perdón por lo de antes- se disculpa Enzo en bajo. Le miro a los ojos, su mirada de siempre volvió -No actuaba pensando...
Me quedo unos instantes meditando en lo que le voy a decir.
-Te perdono- le sonrío. -Pero a partir de ahora voy a tener más cuidado contigo.
-Si tu vida corre peligro -se pone más serio de lo que estaba. -Mátame.
Estaba inmóvil en ese momento ¿como que lo mate? Debió sentir mi desasosiego con esa idea, porque continuó hablando.
-Tonta... No quiero que dudes.-Comenta con cierta amabilidad a la vez que me da un pequeño toque en la cabeza. -Peor lo paso yo en ese estado.
Sorprendida aun con esa reacción, Enzo me toma de la mano y me obliga a salir de donde estábamos. La serpiente ya estaba a unos metros de nosotros. Pero tuvimos la mala suerte de que nos percibió. Enzo y yo nos miramos, y la idea fue mutua, salir corriendo... Despavoridos corríamos lo más rápido que nuestras piernas daban. Aun así sentíamos el aliento de la serpiente a nuestras espaldas. Justo antes de salir del local, escuchamos un extraño ruido, miramos atrás y al ver que la serpiente se escondía nos aliviamos. Pero... Un fuerte temblor sacude el suelo... Un poderoso rugido retumba en nuestros oídos...
-Mierda- expresa Enzo con miedo.
Al dirigir la mirada al frente, me quedo de piedra al ver un gran dragón negro con algo parecido a una armadura blanca que debe medir unos cuarenta metros... Enzo desenfunda su espada, aunque temblorosa, le imito.
-¿Preparada para morir?-me dice temerario.
-N... No- respondo nerviosa...
El dragón da el rugido más fuertes de todos y a la vez expulsando llamaradas. Al ver los colmillos aun me entra más pánico. No tengo tanto valor para enfrentarlo...

Capitulo IV

Algo marcha mal y no me gusta, no nos desconectan ni podemos desconectarnos. En cambio los usuarios normales si que pueden salir cuando quieran. Enzo y yo estamos agobiados por este asunto, pero a diferencia de el, yo lo logro disimular algo más... Tengo la teoría de que hubo un pequeño problema en el sistema operativo y no podemos salir... Pero Enzo no cree eso...
Estamos sentados en el bar de aquí pensando en lo que pasó ayer con ese hombre. ¿Como una persona tan agria puede dirigir un grupo tan grande de personas? Amargada, apoyo mi cabeza en la mesa con desesperación. Noto que alguien me toca la cabeza con cuidado, al mirar disimuladamente descubro que es Enzo.
-¿Que pasa?- comento por lo bajo.
-Que no te tienes que amargas por eso, Olvídalo ya.
-Es difícil olvidar a un idiota tan grande como ese... -Suspiro ondo recapacitado en lo que me ha dicho. -Pero siendo positivos los dos junto con Jake formamos un grupo dentro del gremio. A todo esto... ¿Cual es tu propósito para unirte aquí?
Nervioso mira a los dos lados y me niega con la cabeza.
-No es lugar para decirlo- me contesta, observo que su mirada vuelve a ser profunda y oscura.
De repente aparece Jake corriendo hacia la mesa en la que estamos agitando un papel y gritando nuestros nombres. Cuando llega golpea la mesa con el papel se apoya sobre esta sin aliento.
-¿Que pasa?- pregunto dando voz a lo que pensábamos.
-Gracias a tu actuación de ayer -me señala- conseguisteis subir de rango... A mi también me sorprendió, pero al parecer a Eider le gusto vuestro carácter tan agresivo por partes. Así que -continua diciendo sin dejarnos contestar.- Ahora estaréis en el escuadrón de reconocimiento, iremos ahora mismo a una misión en el pueblo sur del desierto de Atarcana, al parecer conspiran contra nosotros...
-De acuerdo- Contesta Enzo levantándose ala vez que golpea la mesa con las dos manos. - Ellos lamentarán lo que están haciendo...
Yo me limito a asentir. En poco tiempo podemos coger caballos e ir hasta hasta el pueblo no es demasiado grande, me extraña que halla conspiración aquí... Igual porque está muy cerca del asentamiento del gremio...
Bajamos de los caballos y los atamos, acto seguido empezamos a registrar cada casa, cada establecimiento... Noto a Enzo muy nervioso... ¿Que le pasa? Seguimos registrando pero no hay nada sospechoso... El sol cae ya pesadamente en este pequeño pueblo en medio de este páramo, así que decidimos los tres ir a un establecimiento y descansar un poco. Nos dan algo para tomar. Jake abre un mapa olografico sobre la mesa, lo inspecciono curiosa a la vez que Enzo ya me pone la mirada "¿Eres tonta?".
-Este es el plan- Interrumpe Jake medio riendo.- Esto ya va por estrategia, no podemos seguir yendo a lo loco. Y eso va por ti Tío -señala a Enzo y no le da tiempo a replicar. - Así que hay que pensar mejor en lo que hacemos, no estamos ante novatos.
-Puedo usar un radar. -Añade Enzo buscando en su menú de objetos, cuando lo encuentra lo materializa, pero... Es como una lentilla... - Asi nos será más fácil encontrar...
-Mira, haz lo que quieras, con tal de que seas discreto llega. A Anlli... -Llama mi atención- ponte una gabardina y ve aquí -me señala un establecimiento parecido a un bar. - seria bueno que fueses desarmada.
-Deacuerdo... Y supongo que tengo que buscar a alguien sospechoso allí.
-Si. Ten cuidado.
Me levanto y Enzo me presta su gabardina y al ponérmela noto lo pesada y espesa que es, y, que aún para ser de manga corta, me queda lo suficientemente grande para que la marca de mi brazo que pone mi número esta oculta. Una vez sola, me dirijo hasta el edificio en cuestión. Al llegar escucho el tremendo alboroto que hay dentro y no puedo hacer más que asustarme un poco... Estoy quieta delante de la puerta pensando si entrar o no... Hasta que aparece una chica cruzando la puerta y me mira curiosa.
-¿Que?- me pregunta alegre -¿vas a quedarte hay todo el día?
-Esto...- Aparto un momento la vista y en esto que veo escondidos a Enzo (serio como siempre) y a Jake sonriendo y haciendo un gesto para que entre. -¡¡¡Vamos dentro!!! Aparte he oído que buscan empleados... ¡Y parece que es un sitio divertido!
-¡Así se habla! - Grita la chica alegre mientras me empuja para adentro. Una vez en el interior, veo com mis propios ojos la juerga que está montada, gente brindando, apostando, peleando, riendo... Hay de todo.- Siéntete como en tu casa, aquí todos somos amigos de todos.
-Muchas gracias. ¿No debería hablar con el maestro antes de ponerme a trabajar aquí?
-Ya se lo diré yo. Serás la camarera, es un buen empleo para empezar. Ahora ponte tu uniforme.
-¿Importa si me quedo la gabardina? Es de un amigo y...
-¡Pues claro! -Dice entre risas. -Apura, que ya está acabando la jornada y se intensifica la clientela.
Me cambio rápidamente y en efecto, el uniforme es corto y no me cubre los brazos para que no se me muestre la marca así que sigo con lo otro. Con alegría atiendo a los clientes, el ambiente tan de fiesta que hay aquí me encanta, si no estuviera de misión me uniría al jolgorio. la gente se empieza a retirar ya a las estradas horas de la noche, cuando ya el último cliente se marcha, me dejan libre mientras otros recogen. Ya con mi ropa, comienzo a inspeccionar cada rincón del establecimiento sin muchos resultados. Cuando ya llevo una hora buscando en vano, me choco contra alguien.
-¡¡Haber si miras por donde vas!!- Digo regañandole.
-Bueno, tu también debes andar con más cuidado. -Me ayuda a levantarme, al mirarle me llama la atención su pelo blanco nieve y unos ojos malvas casi blancos. - Un gusto conocerte, mi nombre es Kalte. Para lo que quieras te ayudo.
-Muchas gracias- le contesto con una gran sonrrisa. - Yo soy Anllelica, pero llamame Anlli.
-Un gusto conocerte. Bueno, ahora me tengo que ir a hacer unos trabajos... Me mandas un mensage.
Acto seguido desaparece entre los pasillos. ¿Quien será ese chico? Olvido momentáneamente a Kalte para centrarme en mi misión, así que sigo buscando en vano, hasta que decido parar para que no parezca extraña mi actitud... Me siento en el suelo contra una pared. Antes de nada reviso el correo y veo que Jake me envió un mensage :" Anlli, yo me desconecto. Pero vosotros seguir adelante. Cuidaos." No hago más que soltar una risa pequeña. Me arropo en la gabardina de Enzo... Suspiro al pensar en la bronca que me va a caer por su parte... La verdad me sorprende su personalidad tan fuerte, tosca, borde pero fiel que tiene... Es extraño... Cierro los ojos y quedo en silencio, de repente, me sobresalto al escuchar unos gritos de enfado proviniendo de una voz conocida acompañado de sonido de cadenas... ¿Que es eso?
************************
-Enzo... -Me llama Jake- Yo me tengo que ir... Ya le mande un mensaje a tu amiga pero no lo vio aun. - De repente se tira sobre mi para remover mi pelo, siempre le ha gustado hacerme eso, la verdad que aunque me parezca molesto, me gusta. - Cuidate ¿vale?
-Sabes que me basto yo solo- contesto rudo mientras me libro de el. -Ya te daré la brasa con lo encontremos.
Sin decir más desaparece y me quedo solo esperando a cualquier moviento sospechoso. Pero me acabo aburriendo y me duermo.
"-Enzo... -"Me escuchó la voz distorsionada. Noto una extraña sensación de frio, y me remuevo en el sitio, pero me sobresalto al escuchar cadenas.
Abro los ojos y veo que me encuentro en una celda... ¿Como he acabado aquí? mierda... No he debido bajar la guardia. Miro a mis lados inspeccionando el lugar, y, al intentar moverme, descubro que estoy encadenado.
-Mierda. -Digo enfadado. Me empiezo a alterar, intento controlarme, no puedo perder los estribos así de fácil. Pienso en cómo librarme, y lo único que se me ocurre es calentar las cadenas con fuego, pero se que no va a funcionar.
"-Enzo... A ver si aprendes a escucharme...-" Escucho esa voz de nuevo. "-Seria bueno que siguieras tu instinto."
-¿Quien eres y de que hablas? -Pregunto en bajo y en un tono cada vez más oscuro.
"-Me pone de los nervios tu actitud controladora...-"
-Callate no quiero descontrolarme y matar al primero que vea.
"-Ya lo has hecho, tu miedo ya a matado a alguna persona..."
-¡¡¡Vete de aquí!!! -Exclamo enérgico mientras me levanto y empiezo a tirar de las cadenas con todas mis fuerzas.
"-No te conviene que yo desaparezca. -Dice en un todo burlón- pero... ¿Y si nos libramos de tu amiga? Es amable con tigo... Bamos una molestia."
¡¡¡MUERETE!!! -Empiezo a tirar lo más fuerte que pueda de las cadenas acompañado de algún grito de auxilio, hasta que me acabo haciendo daño en las muñecas por culpa de los grilletes y acabo llorando por desesperación. -Vete de aqui, dejame en paz. -Respiro profundo para continuar. - Yo no quiero hacer daño a nadie.
"-Ya claro, es eso. -Dice irónicamente.- Esta claro que no te conoces..."
-Dejame tranquilo- suplico ya llorando desconsoladamente - déjame vivir en paz.
Un rato totalmente en "calma" aunque todavía seguía con mi desesperación llorando e intentando librarme de esas cadenas que me aprisionada a la fuerza bruta y gritando auxilio. No se lo que me está pasando. No se porqué actúe así. No se nada... Salvo que tengo un sentimiento encadenado en el corazón que quiere liberarse... Y tengo miedo de ello.
En el último momento antes de rendirme, la puerta se abre y aparece una silueta por la puerta, caigo de rodillas, no puedo evitar sentirme aliviado y asustado al tiempo. ¿Que será de mi ahora?

Capitulo III

"-¿Te atreverías a matarme?- Me comenta esa extraña voz.
-No se...- Digo tranquilo. Noto una sensación agridulce sintiendo el frío del hielo y el cálido ambiente de la luz cayendo sobre toda mi piel. - Moléstame y veremos...
-Esto se pone interesante."
Despierto lenta y agradablemente, observo que estoy en el asiento del copiloto de un coche. Disimuladamente miro a mi izquierda y ella esta hay, al volante. Abro el menú y veo el tiempo de juego, ¡llevamos ya diez horas! Esto no está bien...bueno, no voy a agobiarme, tengo que pensar que sólo es un pequeño problema técnico. Acabo mirando a Anllelica, parece estar muy concentrada conduciendo.
-Buenos días bello durmiente. -Me dice con sarcasmo. - Has estado un buen tiempo durmiendo.
-See.... -Contesto amable, más de lo que querría.- Me vino bien el descanso forzado.
-Te veo raro, estas más amable.
-No seas tonta... -Comento mientras me acomodo en el asiento. - Solo estoy atontado. - Me enderezo en el asiento y sacudo un poco mi cabeza para aclarar mis ideas.
*********************
Noto a Enzo algo distraído en sus cosas... Sea lo que sea no soy quien para meterme en sus asuntos.
-Lo que sea. - Abro el mapa para enseñarle donde vamos- he establecido. - Nos dirigimos a donde está asentado el gremio al que te querías unir. No se como pero se cual es.
Nos quedamos en silencio incomodo, así que pongo la radio, están dando las noticias sobre el juego, informando cuales son las normas, cuales son los mejores jugadores... Etc... Me acabo aburriendo, dirijo un momento la mirada a Enzo, está mirando por la ventana distraído...
- Enzo- le llamo la antelación - ¿Cual es tu historia?
-Es algo deprimente- se ríe con un poco de sarcasmo- además de borrosa...
-Tu tranquilo y cuenta...
-Pues no hay mucho....- de repente algo choca algo con el coche haciendo que pierde el total control y perder en la cuneta, después de los segundos del stock, compruebo que estamos bien. Salimos a la par del coche para examinar lo que causó este accidente, pero no vemos nada. - Balla... Parece que el coche quedó inutilizado...
-¿Y ahora?
Noto una presencia por detrás nuestra, al darnos la vuelta nos quedamos sin aliento al ver una bestia enorme. Su enorme cuerpo negro parece duro, sus cuatro patas son robustas como troncos. Enzo y yo nos miramos, asiente, le entiendo y cogemos la espada a la par, y empezamos a atacar a las piernas. La bestia tan solo ruje y sacude lentamente la cabeza.
-¡Anlli! - Me gritan Enzo- ¡Haz una carga mágica a su tráquea!
Me alejo un poco para hacer la carga con piro, cuando la tengo preparada me avanzó contra el monstruo, pero me distraigo al ver como Enzo cae bajo un golpe de la cola de este, y me golpea fuertemente con sus colmillos callendo dolida en el suelo por el golpe. La bestia se acerca pesadamente hacia mi. El miedo me inundó cuando veo sus ojos hechos con fuego... ¡Tengo que usar hielo! Lo más rápido que puedo congeló mi espada y justo cuando me va a aplastar le clavo la espada en la tráquea. Al instante desaparece en forma de humo negro.
-¿Estas bien?- Le pregunto llendo a por Enzo y ayudándolo a levantarse.
-Si... Eres menos inútil de lo que pensé -me sonrrie. - Gracias.
-A ver cuando pararás de insultarme. -Le devuelvo la sonrisa. - Y... ¿Que hacemos?
-El gremio no está demasiado lejos, asique podemos ir a pie.
Asiento con la cabeza y nos encaminamos. Según camina, me voy fijando en que pisa de manera un poco extraña, aparte de caminar con los hombros encogidos. Otra cosa que me llama la atención es su intensa mirada que producen sus verdes ojos, de esto último me doy cuenta cuando nota que le estoy observando.
-¿Que te pasa?- me pregunta serio sacándome de mis pensamientos.
-Nada... Me estaba fijando en tu forma de caminar, es un tanto extraña.-Me empieza a meter miedo, su mirada se vuelve más oscura. -¿Estas bien?
-Venga idiota. -Me dice con una voz profunda que da miedo mientras avanza.- Estas tierras por la noche estan llenas de bestias, y dudo que quieras estar aquí sola.
Miro a mis laterales y veo que el sol empieza a desaparecer, así que me apuro para ponerme a su paso. Es casi de noche y llegamos a unos barrancos, Enzo me conduce hasta una gran puerta metálica.
-¿Es aquí?- pregunto mientras me quedo mirando una cámara de vigilancia.
-Si. -Acto seguido empieza a golpear la puerta con todas sus fuerzas y a gritar que nos habrán. Al inspeccionar la pared descubro un timbre... Creo que es más fácil esa solución. Lo pulso y a la vez escucho el zuum de la cámara. -¡Que nos habréis! ¡A mi me conocéis! -Le hacen caso y la gran puerta metálica se habrá pesadamente y lo suficiente para que pasemos. Una vez dentro la entrada se cierra dejándonos en oscuridad que no dura mucho puesto que unas fuertes luces artificiales iluminan todo. -No te separes de mí. Aquí la gente es algo extraña.
-¿Tanto como tu?- Al decir eso me asesina con la mirada, me limito a sonrreirle.
Árabes de unos pasillos totalmente de hormigón, llegamos a como una plaza gigantesca en la cual hay mucha gente ajetreada. Hay de todo, gente que se ve que está muy ocupada y también gente que anda de juerga.
-¿A donde vamos?- pregunto a la vez que busco un camino por donde es.
-Tenemos que buscar al jefe.
-¡¡¡¡¡¡ENZOOOO!!!!! - Nos damos la buelta y un chico rubio se abalanza sobre Enzo. El rubio le rodea el cuello con un brazo y le despeina. -Tío, hace tiempo que no se de ti. ¿Que hay de tu vida?
-Jake, veo que no has cambiado- Contesta cambiando la situación. -¿Podrías llevarnos junto al jefe?
-¡Claro!- me mira extrañado y se acerca al oído de Enzo.- ¿Quien es ella? ¿Una amiga? Veo que has mejorado...
-Vete a la mierda- Contesta empujando al rubio.
-Soy Anllelica, pero llámame Anlli. -Me presento algo molesta. - llevamos junto al jefe.
-De acuerdo, de acuerdo. Seguirme.
Nos conduce por medio de más pasillos fríos. Hasta que llegamos a otra puerta grande, entramos en la sala y lo único que se ve es una bombilla desnuda parpadeante en medio de la gris sala.
-Eider, quieres hablar con tigo.
El rubio abandona la sala. De una sombra aparece un hombre joven un tanto siniestro, cuando nos mira observo su intensa mirada azul.
-Se que os queréis unir. -Dice con una voz profunda. -Pero primero demostrar que sois de confianza. -Se sienta en una silla de ruedas. - Primero ir a cada departamento y hacer lo que os digan. Ya tardáis en iros...
Inesperadamente Enzo coge un cuchillo y lo clava justo en frente sulla.
-No me das ordenes.- dice enfadado.
-Se como tu amiga y ajustado a lo que hay.- ¿Que ha dicho? Enfadada intentando no mostrarlo recojo el cuchillo de Enzo.
-Nos vamos- cojo a Enzo sel brazo y lo llevo hasta la puerta.
-Ir a jugar a cosas infantiles, no se lo que hacéis aquí. -Le fulmino con la mirada.- Esto es para mayores.
-Se acabó- empuñando el cuchillo y con furia, voy junto suya y le clavo la daga en la silla tan cerca de su cara que le hago una herida. -¿Quieres deshacerte de nosotros? Pues primero asegúrate de que somos niños.
Me doy la vuelta cojo bruscamente a Enzo por el brazo y al salir doy un portazo con todas mis fuerzas. ¿Que le pasa a ese tío? Es difícil que me enfadé y el lo ha conseguido. Que se valla de paseo. Si estoy aquí es por mi promesa con Enzo.